miércoles, 30 de octubre de 2013

Manifiesto Humanísta de rebeldía creativa



Muchas veces una tesis comienza con una pregunta como premisa de inicio.
Y en este caso son varias las preguntas:
¿Cuándo la creación artística e intelectual deja de tener contacto con la sociedad?
¿ Desde cuando un libro no contiene un mensaje revolucionario de las ideas o los conceptos que le hacen merecedor de la devoción o de la hoguera?
¿ Desde cuando el carbón y la sanguina dejan de tener un cometido mágico? O la tinta estar hecha de sangre hirviente..
¿ Desde cuando un lienzo, una hoja escrita un pensamiento expresado con pasión  no son un pedazo de la historia, un relato de esta?
¿ Cuando deja el artista de estar tocado por lo divino ¿ ¿ Cuando su obra pierde la espiritualidad que otrora moviera sentimientos y conciencias promoviera la piedad o invitase a la reflexión?
¿Cuándo la gran Odalisca deja de proporcionar placer a los sentidos?
¿cuándo los artistas y los creadores en general decidieron meterse en sus madrigueras, atreviéndose sólo a sacar el hocico para husmear en busca de comida?
El averiguar la fecha de defunción del arte como adelantado zapador de los cambios sociales, de fustigador de conciencias, de exaltador de triunfos y villanías, de exabrupto instigador de polémicas, resultaría un trabajo forense de extraordinaria complejidad.
Por ello será mejor dejar en paz  los muertos, a los principios difuntos, a las aspiraciones fenecidas de hastío y centrarnos en el presente, entendiendo este como futuro imperfecto, proveedor de un porvenir de esperanza.
Nos ha tocado vivir tiempos paradójicos en los que estamos asistiendo, siquiera sea como espectadores del alborear de una Nueva Era, utilizada esta palabreja lejos de su manipulación milenarista.
Pero si, estamos sentados a los pies de la cama de un moribundo, una concepción del mundo que se pierde consumido por sus propias miserias, agotado por su ceguera.
Y la paradoja estriba en que en vez de aprovechar la ocasión, la mayoría, la gran mayoría de la población se ha instalado en un estado de imbecilidad en que contempla con la boca abierta el transito mundano de la era anterior sin saber que hacer con los tiempos que se le ponen en los brazos.
Si. Existe una apatía generalizada fruto del desencanto. El consumismo, la fiebre materialista ha dejado alineada a la muchedumbre que no tiene bienes espirituales con que llenar el hueco dejado por la perdida de los bienes materiales. La gente se ha despertado bruscamente del sueño del falso estado del bienestar y se ha dado cuenta de que están vacíos.
Pero lo grave es que aquellos que se suponen deberían recoger la bandera de la rebeldía y llevarla hasta la cima, pasan por su lado sin molestarse en agacharse.
El egoísmo y la necesidad de supervivencia han matado las ganas de creer en un mundo nuevo.
Por eso, aquí y ahora se hace necesario recuperar al Hombre como protagonista de su propia historia y al Arte como catalizador de esa historia.
No nos equivoquemos. Hay hambre y sed de nuevas ideas, de nuevos pensamientos. Y eso se ve, bueno lo ve el que quiere verlo.
Pero no se pueden aportar soluciones de futuro desde posiciones de pasado.
El pasado solo nos debe de servir como archivo de la memoria del que aprender y sobre el que reflexionar.
Y como el movimiento se demuestra andando, es hora de ponerse en marchEs es hora de empezar a crear no solo arte, sino cultura.

Principios fundamentales

Recuperación de la función social del arte y del creador como motor de esa recuperación.
Primacía del principio de libertad individual frente a la alineación y la uniformidad.
Rechazo a la etiquetación de la creación
Más es más. A la libertad individual se le une la suma de las voluntades del grupo, la unión de las opiniones y vivencias en un intento sincrético que culmine en un enriquecimiento de todo el grupo, basado en  el diálogo y la confrontación e intercambio de ideas.
Promoción de un neo romanticismo que traiga de nuevo los valores de libertad, igualdad y fraternidad, descolgándolos de los fontispícios de piedra e instalándolos en el corazón y en la mente de la gente.
Revaloración de la función de la ceación artística e intelectual como generadora de sentimientos y emociones, despojándola de su carácter mercantilista.
 Ser acicate frente a las instituciones públicas para que de verdad cumplan su función pública sirviendo de soporte a la creación  artística e intelectual sin que medie para ello favoritismo o condicionantes que no sean los puramente de calidad.
Promover la calidad en la creación, liberándola del corsé de las modas que sólo trae mediocridad.

® Tito del Muro




martes, 29 de octubre de 2013

Muerte por palabras (relato corto)



Raúl Domínguez  se detuvo a la entrada de aquél callejón sin salida y sin iluminación.
Había escogido bien ese barrio para concertar la cita. Un café recoleto  y algunas tiendas que hacía un rato ya que habían echado el cierre.
Ese anochecer de invierno frío y lluvioso no invitaba a salir de casa.
Él lo había hecho. También esa mujer. ¿Cómo había dicho que se llamaba …?.
Los dos sentados en ese cafetín diciéndose boberías.
-       Sobre todo ella – se dijo para si –  Pero claro sólo las más tontas acuden.
-       Se creería que me iba a impresionar con ese vestido de floripondios y esa colonia.
Sintió frío y  levantó las solapas del abrigo. De un bolsillo de este sobresalía un periódico enrollado. Encendió un pitillo con una cerilla.
Dio un par de caladas expirando el humo que se confundía con su propio vaho.
Se quedó  pensativo, fumando bajo el alero del edificio y conversando consigo mismo
No había tenido una buena semana. Bueno, ni un buen mes. Ni un buen año. ¡Qué carajo! Toda su vida era un asco, con el cabrón de su jefe siempre detrás de él :
Domínguez esto. Domínguez lo otro. Domínguez es usted un inútil. Si por mi fuera  …
Menos mal que, de vez en cuando alguna estúpida cateta me alivia la frustración
 Como esta … ¿Paquita? ¿Juanita … Es igual. Pero seguro que terminaba en –ita. Todos los nombres de estas desgraciadas acaban en –ita.
 Se metió la mano por debajo del abrigo. En el ojal de la chaqueta aún llevaba prendido ese clavel rojo. Lo  besó  y tiró  al  callejón. Empezó a andar perdiéndose  calle arriba.
Al poco alcanzaron el callejón una pareja de novios que andaban muy juntos bajo un único paraguas. Se detuvieron y besaron  apasionadamente ocultos tras el paraguas.
Una racha de viento  lo lanzó al fondo del callejón. Fue  la chica quien  corrió a por el
Un chillido agudo se escuchó incluso por encima del murmullo de la lluvia. Los ojos de la muchacha, muy abiertos por el espanto descubrieron a aquella mujer tirada en el frío suelo. En su cuello un gran tajo del que brotaba una sangre oscura que teñía su vestido estampado con grandes flores. A sus pies un clavel rojo y a un lado un periódico abierto por la sección de anuncios por palabras. En el apartado de relaciones y señalado por un círculo hecho con lápiz de labios se leía:
Caballero maduro  viudo, de posibles, desea conocer  mujer respetable. Fines serios

® Tito del Muro, octubre 2013

domingo, 20 de octubre de 2013

Espejo roto

A Montse.



Piensas que el  espejo de tu alma
Al romperlo el destino
De certera y cruel pedrada
Hiere tu corazón, rasgándolo

Pero ese golpe solo ha quebrado
El vidrio viejo ya opaco
Que en realidad ha descubierto
La bella plata que tras el dormía

Y que ahora brilla hermosa
Reclamando para si ansiosa
 El reflejo  de la luna cautivadora
Bañando con su argentada luz
Ese alma que pensabas rota

Y te das cuenta que donde antes
Solo una imagen se reflejaba
Ahora son otras tantas
Las que desde cada fragmento de espejo
Se descubren, te sonríen, te llaman

Ahora es la mágica plata
La que a tus pupilas se asoma
Y a tu sonrisa se encarama
Regalándote su aura embrujada

Para por ese hechizo, ese conjuro
Que solo la luna de plata conoce
Hacer que tus ojos lagrimas derramen
Pero no aquellas del pesado plomo de la pena
Si no aquellas otras de alegre madreperla

Y esa luna, de plata forjada
Por ese hechizo, ese conjuro
Recitado como poema  de hada
Tus labios repinta de intensa grana
Devolviéndoles de besar las ganas.

Tito del Muro.
Octubre de 2.013